domingo, 17 de mayo de 2009

Vibraciones

A veces caminaba desganada, apenas arrastrando los pies. En su lento andar se topaba con personas simpáticas, que inyectaban energía por el simpre hecho de mirarlas de frente o verlas sonreír- vibraciones facilitadoras-.
Otras veces andaba apurada, con el cuerpo tenso y a enormes zancadas que provocaban dolor en sus pantorrillas. Entonces se topaba con gente agria, de rictus atrofiado y entrecejo fruncido, capaces de succionar su enrgía de solo lanzar una mirada desde sus estrechas pupilas -vibraciones inhibidoras-.
Finalmente, se decidió por disminuir la la velocidad en su justa medida, sin ser la tortuga ni la liebre; andaría a término medio, para ver si al tropezar con la suerte, se topaba con algunas de esas gentes de vibraciones anestésicas como tú.

No hay comentarios:

Publicar un comentario