De los barriles de la tristeza
saqué un pajarito naranjo
se voló rápido de mis manos
y acurrucadito quedó en una orilla
del árbol de mi ventanal
a veces se pone a cantar de noche
el muy desubicado
pero otras me despierta de día
con canciones tristonas
que en su trino suenan bonito...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario